Méxicovivo

José Clemente Orozco

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José Clemente Orozco

Muralista mexicano, Zapotlán el Grande, Jalisco, actual Ciudad Guzmán, 1883 - Ciudad de México, 1949.

El "hombre tecolote" como se representó en una autocaricatura en 1916, legó su creación artística a la humanidad y ahora es un patrimonio cultural que lo distingue como uno de los más grandes pintores del mundo. Su obra plasmada en frescos, murales, pinturas de caballete, grabados y litografías está llena de dinamismo y contenido social.

José Clemente Ángel Orozco Flores nació el 23 de noviembre de 1883 en Zapotlán el Grande, Jalisco. Fue uno de los cuatro hijos del matrimonio de Irineo Orozco Vázquez y Rosa Juliana Flores Navarro quienes imprimieron en su hogar un ambiente lleno de armonía, instrucción y estímulos. Don Irineo Orozco tenía una fábrica de jabón, tintas y colorantes, además editaba el periódico La Abeja en su propia imprenta. La mamá de Clemente y su hermana Rosa se daban tiempo para pintar y dar clases a algunas mujeres de la localidad.

La primera instrucción escolar del pintor la recibió de su madre, ella lo enseñó a leer a los cuatro años y lo inició en la doctrina cristiana. Sin embargo tiempo después, José Clemente Orozco observó contradicciones en la práctica religiosa que lo mantuvieron a una distancia respetuosa de ella.
La familia Orozco Flores se mudó a Guadalajara y en 1890 a la ciudad de México. Estudió en la Escuela Anexa a la Normal de Maestros que estaba cerca de la imprenta donde trabajaba José Guadalupe Posada y el niño José Clemente avivaba su imaginación y se entusiasmaba con la pintura al observar el trabajo del grabador y al "emborronar" papeles con dibujos.

Por las tardes asistía a clases de pintura en la Academia de San Carlos pero las interrumpió para ingresar a la Escuela Nacional de Agricultura y Veterinaria de San Jacinto, donde obtuvo el título como perito agrícola con la tesis: "Las fibras vegetales". Después, tuvo interés por estudiar arquitectura y decidió ingresar a la Escuela Nacional Preparatoria. Fue en 1904 cuando Orozco perdió su mano izquierda a raíz de un accidente con pólvora. Pasada la recuperación del accidente, se empleó en la Casa Amplificadora de retratos de Gerardo Vizcaíno, en la que permaneció alrededor de dos años. Por esa época asistía de manera irregular a la Academia de Bellas Artes o de San Carlos. Su interés por la pintura lo hizo abandonar la Escuela Nacional Preparatoria para dedicarse por completo a la pintura. Entonces regresó a la academia para recibir clases formales, estuvo ahí de 1907 a 1914. 

En la Academia de San Carlos recibió la instrucción disciplinada de Antonio Fabrés, un pintor español que imprimía en su enseñanza la influencia europea. Pero unos jóvenes estudiantes, impulsados por Gerardo Murillo, conocido como el Dr. Atl, se volvieron en búsqueda de la mexicanidad y el muralismo. Orozco y otros compañeros comenzaron a pugnar por el reconocimiento del arte nacional y lograron exponer sus obras en una celebración del centenario de la Independencia de México, en la que se había contemplado sólo incluir arte español.
Al respecto del muralismo José Clemente Orozco escribió: 

La más alta, la más lógica, la más pura y la más fuerte forma de pintura es la mural. Sólo en esta forma es una con las otras artes - con todas las otras. Es la forma más desinteresada, porque no puede hacerse de ella asunto de ganancia privada; no puede ser ocultada para beneficio de unos cuantos privilegiados. Es para el pueblo. Es para todos

En la primera década del siglo XX participó como caricaturista en "El Ahuizote" y "El Imparcial", En 1913 en La Malora como director, y en La Vanguardia en 1915 cuando Orozco, el Dr. Atl y Francisco Valladares se unieron a Carranza.

En 1916 conoció a Margarita Valladares y en 1923 se casó con ella. De esta unión nacieron tres hijos. El pintor tenía una personalidad reservada, pasaba la mayor parte del tiempo en su estudio trabajando, era un hombre inteligente al que le gustaba la ópera y disfrutaba de una buena conversación.
La vida de José Clemente Orozco transcurrió en un ambiente mundial agitado; le tocó vivir las revoluciones rusa y mexicana, las dos guerras mundiales, la depresión económica de 1929 y la guerra civil española. Sin duda la sensibilidad del artista ante estos sucesos y otros que veía cotidianamente hicieron que su arte tomara como motivo principal al hombre y se convirtiera en un medio de crítica como en su pintura La Payasada donde se burla de lo anacrónico de las monarquías.

Algunas de sus obras murales se observan en la ciudad de México; en el edificio de la Escuela Nacional Preparatoria (1922) pintó La Trinidad, La trinchera, La destrucción del viejo orden, Los aristócratas, Cortés y la Malinche y otras obras que evocan el mestizaje y la historia de México. En el Palacio de Bellas Artes pintó La katharsis, en el que representa un mundo mecanizado, envilecido y caótico. De 1940 a 1941, en la Suprema Corte de Justicia de la Nación decoró los murales El Movimiento social del trabajo y riquezas nacionales, en los que ridiculiza la acción de la justicia. Durante algunos años se dedicó a la pintura de caballete y en 1947 comenzó la decoración exterior del edificio de la Escuela Nacional de Maestros y en un muro cóncavo proyectó Alegoría nacional, la realización estuvo a cargo de varios estudiantes. En el Castillo de Chapultepec realizó el tablero Juárez redivivo.

Durante el tiempo que radicó en Estados Unidos, de 1927 a 1934, pintó el mural Prometeo (1930) en la New School for Social Research de Nueva York y otros murales sobre la fraternidad, la esclavitud, el arte y la ciencia.

En Guadalajara dejó parte esencial de su obra. Entre 1936 y 1939 que radicó en esta ciudad pintó el Paraninfo de la Universidad de Guadalajara con los murales El pueblo y los líderes y alegorías al desamparo y a la revolución. En el Palacio de Gobierno se aprecia el retrato de Hidalgo con una tea ardiente, El circo Político y Las fuerzas negativas.

En la capilla del Hospicio Cabañas pintó 40 murales al fresco que cubren todo el edificio. Ahí plasmó la historia y el rostro nacional; el mundo prehispánico, la conquista material y espiritual de los españoles en estas tierras, la Revolución, el urbanismo, la industrialización, la demagogia, alusiones a la imaginación y en la cúpula el hombre de fuego.

Fue miembro fundador de El Colegio Nacional, obtuvo el Premio Nacional de Artes en 1946. El 7 de septiembre de 1949 murió a causa de un paro cardiorrespiratorio, fue velado en el Palacio de Bellas Artes y sus restos descansan en la Rotonda de los Hombres Ilustres del Panteón Civil de Dolores en la ciudad de México.